Para dar de alta la luz en una nueva vivienda, primero asegúrate de que la instalación eléctrica esté en buen estado y cuente con el boletín eléctrico vigente, un documento que certifica la adecuación de la instalación a la normativa. Si la vivienda es nueva o ha estado desconectada durante mucho tiempo, este boletín será necesario para realizar el alta.
Contacta a la compañía eléctrica de tu elección y solicita el alta del suministro. Deberás proporcionar tus datos personales, la dirección del inmueble, el código CUPS (que identifica el punto de suministro), y la potencia que deseas contratar. El proceso puede tardar unos días y puede implicar el pago de derechos de alta, que son costos asociados a la conexión del servicio y varían según la potencia contratada y otros factores.
Una vez realizada la solicitud, la compañía enviará a un técnico para realizar la conexión y verificar la instalación si es necesario. Asegúrate de estar presente o de dejar a alguien autorizado en casa para facilitar el acceso. Una vez completado el proceso, recibirás tu primera factura con los detalles del alta y los costes correspondientes.










