Si necesitas ajustar la potencia contratada de tu suministro eléctrico, el primer paso es evaluar tus necesidades energéticas. La potencia contratada determina la cantidad máxima de electricidad que puedes usar simultáneamente sin que se disparen los plomos. Si experimentas cortes frecuentes, puede que necesites aumentar la potencia. Por otro lado, si tu consumo es bajo, reducirla puede ayudarte a ahorrar en tu factura mensual.
Para realizar el cambio, contacta con tu compañía eléctrica y solicita la modificación de la potencia. Deberás indicar la nueva potencia deseada. La compañía te pedirá algunos documentos, como una copia de tu DNI y el CUPS. También puede haber un coste asociado al cambio, que depende de la normativa vigente y de la política de tu proveedor. La compañía gestionará el cambio y te informará del nuevo término de potencia en tu factura.
Ten en cuenta que solo se pueden realizar cambios de potencia un número limitado de veces al año, según la normativa actual. Por ello, es recomendable calcular bien tus necesidades antes de solicitar el cambio. Si tienes dudas, muchas compañías ofrecen asesoramiento para ayudarte a determinar la potencia adecuada para tu hogar.










