El coste de dar de alta la luz en una vivienda puede variar en función de varios factores, incluyendo la potencia contratada y la situación específica del suministro. En España, los costes asociados se dividen principalmente en tres conceptos regulados: derechos de extensión, derechos de acceso y derechos de enganche. A continuación, te explicamos cada uno de estos conceptos y cómo se calculan.
Derechos de extensión: Estos costes se aplican cuando se necesita ampliar la capacidad de la red eléctrica para poder suministrar la potencia contratada. Actualmente, el coste de los derechos de extensión es de 17,37 euros por kilovatio (kW) solicitado. Por ejemplo, si deseas contratar una potencia de 5 kW, el coste de los derechos de extensión sería de 86,85 euros (5 kW x 17,37 euros/kW).
Derechos de acceso: Este coste se aplica por el acceso a la capacidad de la red eléctrica. Los derechos de acceso tienen un precio de 19,70 euros por kilovatio (kW) solicitado. Utilizando el mismo ejemplo de una potencia de 5 kW, el coste de los derechos de acceso sería de 98,50 euros (5 kW x 19,70 euros/kW).
Derechos de enganche: Este es un coste fijo por la conexión del suministro eléctrico y suele ser de 9,04 euros. Este importe es independiente de la potencia contratada y se aplica una única vez durante el proceso de alta.
Sumando estos conceptos, si se contrata una potencia de 5 kW, el coste total para dar de alta la luz sería la suma de los derechos de extensión, los derechos de acceso y los derechos de enganche. En este caso, el cálculo sería el siguiente:
- Derechos de extensión: 86,85 euros
- Derechos de acceso: 98,50 euros
- Derechos de enganche: 9,04 euros
Total: 194,39 euros
Además de estos costes regulados, es importante tener en cuenta que algunas compañías eléctricas pueden aplicar tarifas adicionales por la gestión administrativa del alta del suministro. Por ello, es recomendable consultar con la compañía eléctrica específica para obtener una estimación precisa y completa de todos los costes involucrados.
Finalmente, cabe mencionar que, si la instalación eléctrica es nueva o ha estado desconectada durante mucho tiempo, es posible que necesites un boletín eléctrico o Certificado de Instalación Eléctrica (CIE), que debe ser emitido por un electricista autorizado. Este certificado asegura que la instalación cumple con la normativa vigente y puede suponer un coste adicional dependiendo del profesional y la complejidad de la instalación.










