
La edad de las calderas termina. El tiempo de la aerotermia ha llegado
La Unión Europea aprueba una nueva Directiva sobre eficiencia energética que jubila las contaminantes calderas de gas y da el relevo a las sostenibles bombas de calor. La aerotermia deja de ser una opción de futuro para convertirse en el futuro mismo.
Adiós, calderas de gas. Hola, bombas de calor
La Directiva 2023/1791 del Parlamento Europeo y del Consejo ha establecido dos objetivos de aquí al 2030: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en, al menos, un 55 % con respecto a los datos de 1990 (lo que han llamado el “Objetivo 55”), y reducir el consumo de energía en un 11,7 % en relación con las previsiones hechas en 2020.
Para el cumplimiento de ambas metas han decidido apostar fuerte, muy fuerte, por las bombas de calor y la aerotermia. Hasta tal punto que, desde enero de 2026, los edificios ocupados o gestionados por autoridades públicas deberán ser “de cero emisiones» (hay que dar ejemplo) y, desde enero de 2028, también los nuevos edificios destinados a uso residencial. Por lo tanto, a partir de esas fechas, estos inmuebles deberán contar con bombas de calor en vez de con calderas de gas.
¿Cómo funcionan las bombas de calor?
Las bombas de calor funcionan mediante aerotermia y, por tanto (y como su propio nombre indica), utilizan el calor del aire para calentar o refrigerar.
¿Cómo lo hacen? Pues de la siguiente manera: la unidad exterior de la bomba captura el calor del aire (incluso con temperaturas por debajo de los 0 grados) y lo traslada, con ayuda de un gas refrigerante, a la unidad interior de la bomba para que caliente la casa. Y, como es reversible, también sirve para extraer el calor del interior de tu casa y generar frío.
En consecuencia, una bomba de calor proporciona calefacción, aire acondicionado y agua caliente.
Bombas de calor vs. calderas de gas
Cuatro razones que justifican la apuesta por la aerotermia:
- A diferencia de las calderas de gas, que necesitan quemar combustibles fósiles para obtener energía, los sistemas de bomba de calor son una forma de energía renovable, ya que aprovechan el propio calor del aire que les rodea. Es decir, de una fuente inagotable (¡y gratuita!, no olvides este dato). Se ha demostrado que las bombas de calor emiten un 70 % menos de emisiones de CO2 que las calderas de gas. Ahí es nada.
- Las bombas de calor tienen una alta rentabilidad con respecto a las calderas de gas tradicionales. Ten en cuenta que dos terceras partes de la energía que necesitan la extraen directamente del aire (a coste 0) y solo un tercio de la toma de corriente. Por eso, las bombas de calor consumen hasta un 75 % menos que las calderas de gas. Lo que unido a su menor dependencia de los combustibles fósiles solo puede traducirse en un ahorro en la factura.
- Las bombas de calor también ganan en versatilidad, pues con solo un sistema puedes disfrutar de calefacción, refrigeración y agua caliente. Al contrario que las casas que se calientan con caldera de gas donde, además, se necesita un aparato de aire acondicionado.
- Instalar una bomba de calor es más sencillo que una caldera de gas, pues no necesita conducto de evacuación de gases ni depósito alguno de almacenamiento de combustible.
A modo de conclusión decirte que, si bien la normativa comunitaria y las ventajas que acabo de listar, convierten la bomba de calor en el sistema de climatización del futuro, en España, a día de hoy, menos del 10 % de los hogares utilizan la aerotermia. Así que, como puedes ver, todavía queda un largo camino que andar.
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