Una tarifa con discriminación horaria es una estructura de precios de la electricidad que divide el día en diferentes periodos con tarifas variadas para fomentar el uso eficiente de la energía. Generalmente, esta tarifa se compone de tres periodos distintos: punta, llano y valle.
El periodo punta corresponde a las horas del día en las que la demanda de electricidad es más alta, típicamente durante la mañana y la tarde. En este periodo, el precio de la electricidad es más alto debido a la mayor demanda de energía.
El periodo llano representa las horas intermedias entre los picos de demanda. En este periodo, el precio de la electricidad es moderado, ofreciendo un equilibrio entre las horas punta y valle.
El periodo valle se caracteriza por una menor demanda de electricidad, usualmente durante la noche y las primeras horas de la mañana. En este periodo, el precio de la electricidad es significativamente más bajo.
Esta tarifa es especialmente beneficiosa para aquellos que pueden desplazar su consumo eléctrico a las horas valle. Por ejemplo, si puedes programar tus electrodomésticos para funcionar durante la noche o temprano en la mañana, puedes aprovechar las tarifas más bajas y reducir significativamente tu factura de electricidad. Además, esta estructura tarifaria no solo te ayuda a ahorrar dinero, sino que también promueve un uso más equilibrado y eficiente de la red eléctrica.










