En España, a tu factura de luz se le aplican principalmente dos tipos de impuestos. El Impuesto sobre la Electricidad, que es un porcentaje del consumo y la potencia contratada, y el IVA (impuesto sobre el valor añadido), que actualmente es del 21% sobre el total de la factura, incluyendo el propio Impuesto sobre la Electricidad.
Estos impuestos están regulados por el gobierno y se aplican de manera uniforme en todo el país.










